Llega un momento en el que todo cansa y satura; para mí Kate Moss ya ha llegado a ese punto. No dudo de que sea una modelo que define muy bien lo que supuso una década, y que pasará a la historia como gran icono pero no por ello hay que tenerla allí constantemente generando noticia y dándole filón, por mucho que las voguettes parisinas se empeñen en lo contrario.
Sin embargo, reconozco que esa portada del próximo número de Vogue París me chifla. Transmite todo lo que una buena portada de revista de moda debe emanar en un número veraniego; transportarte mentalmente en un lugar paradisíaco al que te mudarías sin dudarlo ni un momento.
Me imagino que se habrá disparado al mismo tiempo que la portada del Vogue Hommes International aparte de parecer una extensión de la otra, está preparada por el mismo equipo compuesto por Mario Sorrenti y Emmanuelle Alt. Me gusta bastante aunque es inevitable pensar lo espeluznante que hubiera sido el mismo resultado con Raquel Zimmerman y no verla en ese soporífero editorial de David Sims.
Otros dos ejemplos de buenas portadas para los meses venideros son la de Vogue US con Blake Lively, a pesar de que esta actriz no pinte mucho ahora, o la del Harper’s Bazaar Russia con Astrid Muñoz.
Pasando a otra tema, la semana pasada estuvo plagada de interesantes entrevistas como la de Alber Elbaz en la sección The future of fashion de Style.com, la del súper estilista Edward Enninful o la de Hugh Lippe, un nuevo fotógrafo al que hay que estar al tanto.
Lo dejamos con las imágenes de la boda de Lara Stone con un vestido de Givenchy, el cumpleaños de Naomi Campbell o la noticia acerca de la película que va a dedicarse a Isabella Blow.
Un saludo a todos.















